
El pasado lunes 3 de Febrero se llevó a cabo un nuevo ataque en el que ocho miembros de las Fuerzas Armadas de Turquía perdieron la vida y otros resultaron gravemente heridos, además entre los mismos se encontraba personal civil. Debido a lo anterior y como lo menciona el periódico El país, como respuesta a tal ataque el Ministerio de Defensa turco ordenó como respuesta inmediata el bombardeo hacia el Ejército sirio en las provincias de Idlib, Alepo, Hama y Latakia.
Como lo menciona el periódico The Guardian el Ejército turco mantiene 12 puestos de observación en Idlib para monitorear un acuerdo de 2018 que ha sido violado constantemente por ambas partes. Así mismo, el Ministerio de Defensa manifestó que las fuerzas turcas fueron enviadas a Idlib como refuerzo y atacadas ahí a pesar de la notificación previa de sus coordenadas a las autoridades.
Dicho enfrentamiento ha causado decenas de muertes tanto de los Ejércitos de ambos países como de personal civil, ya que este ha trascendido al bombardeo de estructuras no militares como escuelas y hospitales. Debido a esto es que Moscú ha iniciado movimientos para el control de los ánimos entre ambos países ya que cada uno es socio de Rusia.
Por parte del Ejército Sirio, en el periódico The New York Times se menciona que el presidente Erdogan dijo que habían muerto hasta 35 soldados del gobierno sirio, y advirtió a Rusia que no trate de evitar las acciones de su país. Los enfrentamientos entre dichos países parecen no tener calma e incluso, se ha pedido a Rusia que no intervenga debido a que como lo manifiestan ambos países no es posible quedarse de brazos cruzados.