La celebración de un referendo para determinar si Reino Unido debía o no permanecer en la Unión Europea fue una de las promesas de campaña con las que el primer ministro David Cameron logró la reelección en 2015, llevándose a cabo la votación en junio del 2016, en la que un 51.8% se pronunció a favor de abandonar la UE. En principio se estableció que el 29 de marzo de 2019 Reino Unido abandonaría la UE, sin embargo fue hasta el pasado 31 de enero de 2020 que esto se realizó.

Después de tres años de posponer la fecha en la que se llevaría a cabo finalmente el Brexit, el 31 de enero del presente año finalmente la separación fue sellada cuando el Partido Conservador del primer ministro del Reino Unido, obtuvo la victoria en la elección general. Fue así que Boris Johnson obtuvo la mayoría parlamentaria para aprobar la legislación.
A pesar de que esta legislación tuvo la aprobación de una mayoría, esta decisión conlleva retos, uno de esos, como bien hace mención The New York Times, es acerca del mercado, del cual, se conoce que Europa es el mayor mercado para las exportaciones de Gran Bretaña y su mayor fuente de IE, y la decisión del BREXIT ha llevado a grandes empresas a anunciar su abandono de GB. Además, el gobierno ha proyectado una reducción del 4 al 9% de la economía del país.
Otra de las grandes implicaciones del BREXIT es la de la ausencia para los británicos de representación en instituciones europeas, quedando fuera en primer lugar de instituciones políticas y el parlamento. En cuanto al acuerdo comercial, la BBC plantea que el gobierno británico quiere que sus bienes y servicios tengan el mayor acceso posible al bloque pero dejando la unión aduanera y el mercado único.
Debido al BREXIT se pueden encontrar diversos factores que se convierten en un reto para el Reino Unido, como bien lo plante el periódico El País, Boris Johnson tiene un gran reto, el cual es el de recuperar la unidad de un país dividido ya que aunque una mayoría acepto el BREXIT, una parte de la población no quedó conforme e incluso lo consideran un gran error histórico y que debilita la unión de un país formado por cuatro naciones en el que dos de ellas, Escocia e Irlanda del Norte, se plantean la posibilidad de dejar de lado a Londres.
Es así que debido a que el BREXIT ya es una decisión tomada y que se ha llevado a cabo, al Reino Unido únicamente le queda fomentar las bases adecuadas para su funcionamiento y que los retos que esto conlleva se vuelvan una nueva oportunidad para generar un ambiente exitoso.